sábado, 23 de enero de 2010

Testigo de uno mismo - Mario Benedetti





Autor: Mario Benedetti
Título: Testigo de uno mismo
Colección Visor de Poesía
Año de publicación: 2008








Reconozco mi debilidad por Mario Benedetti. La sencillez de sus palabras, la facilidad de su poesía, la fuerza de las imágenes que evoca. Admiro sus desenlaces que nunca dejan de sorprenderme.
Este optimista del pesimismo, este hombre tímido, comprometido, este triste crónico, siempre nos deja una pequeña luz en la ventana, a veces una vela casi imperceptible al final del túnel, un pequeño mensaje de esperanza que nos recuerda, pese a todo,  que el futuro es posible.

Los críticos dicen que es un libro de madurez, un legado poético, casi un testamento. Creo que es algo más, es la visión serena de un hombre que sabe cerca el final:

"Siempre fui harina de otro costal
salté a la garrocha sobre los embustes
pero cometí la errata imperdonable
de creer que la vida no se terminaba
pero ¡Ay! se termina."

Pasa lista a los recuerdos, a los sentimientos que nos hacen humanos. A las pequeños y a los grandes asuntos de su vida. Nos ensancha el alma, nos abre los ojos y nos conmueve.

Si os animáis, si queréis mirar con otros ojos y hacer vuestra la visión, os aconsejo la lectura de "Testigo de uno mismo". Seguro que no os dejará indiferentes.

El llanto es una forma de estar vivo
cuando lloro me habita el sentimiento
sé que puedo morir en el intento
pero esta vez no quedaré cautivo.

El llanto nunca es algo decisivo
ya que a las lágrimas las seca el viento
se recupera de a poco el aliento
y uno queda de nuevo pensativo

Llorar es un escándalo del alma
que de esa forma dice lo que anhela
puede ser más coraje y menos calma

Cada sollozo tiene sus matices
y aunque sufra el amor y aunque nos duela
con el llanto uno riega sus raíces.




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